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Miércoles, 10 de mayo de 2006
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La violencia entre milicias palestinas se endurece sin visos de solución inmediata
Los observadores achacan al grupo de Fatá estar detrás de los incidentes para socavar a Hamás
RONDA. Milicianos de Al Aqsa patrullan por Gaza. / EFE
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Una nueva jornada de violencia interpalestina en la franja de Gaza entre milicianos de Fatá y de Hamás se saldó este martes con catorce personas heridas de las que ocho fueron niños que iban a la escuela y que se vieron sorprendidos en el cruce de fuego.

A lo largo del día se produjeron numerosos incidentes violentos aunque es muy difícil establecer cómo se originaron puesto que Fatá y Hamás dieron versiones distintas y contradictorias.

Sin embargo, algunos palestinos no afiliados con ninguna de las dos organizaciones sostienen que Fatá es la que está detrás de los incidentes y que continuamente está provocando a los seguidores de Hamás debido a que no ha asumido la reciente victoria electoral de los fundamentalistas.

A primera hora de la mañana un grupo de milicianos de Hamás se presentaron en el domicilio de un líder local de Fatá y le exigieron que liberara a tres milicianos de Hamás que habían sido secuestrados poco antes. Entonces se declaró un tiroteo que duró bastante tiempo y en el que resultaron heridas leves diez personas, de las que ocho eran escolares curiosos menores de 14 años que querían ver qué ocurría.

Llamadas a la calma

Los llamamientos a la calma se sucedieron pero la tensión siguió alta durante todo el día. El segundo incidente más grave se produjo durante el entierro de un miliciano de Fatá que falleció el lunes en enfrentamientos con milicianos de Hamás. Durante el sepelio se produjo un nuevo tiroteo en el que resultó herido un miliciano de Hamás y tres viandantes.

Las fuerzas de seguridad, controladas por Fatá, no obedecen las instrucciones del gobierno de Hamás y los fundamentalistas han creado su propio cuerpo policial, lo que ha agravado la tensión.

Para complicar la situación, los 160.000 funcionarios de la ANP no han cobrado sus salarios desde el mes de febrero y en la franja de Gaza se registran fuertes carencias de medicamentos y alimentos debido a que Israel mantiene cerrados los pasos con la franja.

El presidente de la ANP, Abú Mazen, dijo que dio «instrucciones» para que los incidentes no se reproduzcan, pero lo cierto es que no tomó ninguna medida concreta para frenar los abusos.



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