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Miércoles, 10 de mayo de 2006
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Sporting
«Entrenar al Sporting me hace mucha ilusión», afirma Josu Uribe
Josu Uribe asegura que «de momento lo que se puede decir es que el club tiene intención de ficharme y a mí me apetece», pero condiciona el cierre de las negociaciones a que se comunique a Ciriaco que no seguirá el año próximo «Tengo muy presente el recuerdo de mi padre y cuando se me presenta esta posibilidad no puedo decir que no»
Josu Uribe se muestra cauto, pero no puede ocultar una realidad. Las quinielas parecen haber llegado a su fin. El Sporting ya ha dado con el entrenador que quiere para la próxima temporada. Avalado por el secretario técnico, Emilio de Dios; por una parte del consejo de administración, así como por José Fernández, máximo accionista, Uribe tiene todas las papeletas para convertirse en el próximo inquilino del banquillo de El Molinón. El anuncio oficial, el que se concrete la negociación, está sólo pendiente de concretar algunos detalles.

El técnico gijonés, afincado en Elche hasta final de la competición, aguarda expectante, al tiempo que reconoce abiertamente que «me ilusiona mucho entrenar al Sporting». Josu Uribe aseguró ayer a EL COMERCIO que, «de momento, lo que se puede decir es que el Sporting tiene intención de ficharme y a mí me apetece», pero condiciona las negociaciones para certificar su fichaje a que se le comunique a Ciriaco Cano que no seguirá la próxima temporada. Uribe va más allá y afirma que «si las dos partes quieren se puede conseguir». Además, en su caso, indicó que «el Sporting y Gijón son algo especial para mí».

Tras una reunión con José Fernández, el técnico quedó como principal opción para dirigir al conjunto rojiblanco, si bien su nombre figuraba en la lista confeccionada por Emilio de Dios, junto con Alejandro Menéndez y Unai Emery. El secretario técnico también había valorado a Fernando Castro Santos y a Lucas Alcaraz, aunque no se tuvo en cuenta, por no estar al alcance de las posibilidades económicas del club gijonés.

Una de las principales motivaciones que tiene Uribe para sentarse en el banquillo de El Molinón es el recuerdo de su padre, ex jugador del primer equipo rojiblanco en la década de los años 60 y técnico de Mareo durante 25 años, que falleció hace un año. «Tengo su recuerdo muy presente y cuando el Sporting me plantea la posibilidad de venir no puedo decir que no». Este argumento también lo esgrime cuando se habla de su cotización como técnico, ya que en el equipo rojiblanco percibirá la tercera parte de la ficha que tenía en el Elche. Asimismo, puntualizó que «el Sporting es distinto a otros clubes» y considera que la entidad rojiblanca «para mí es algo más que un club».

Josu Uribe vio al equipo gijonés esta temporada «menos que las anteriores», puesto que los partidos del Sporting apenas fueron televisados para la zona alicantina, donde reside actualmente. El gijonés indicó que recientemente siguió las evoluciones de los rojiblancos «en El Molinón contra el Lleida y en Murcia». Según analizó, «en la primera parte de la competición se mostró como un equipo bien armado, con un buen manejo del juego defensivo y difícil, aunque luego tuvo un pequeño bajón, que le pasó factura». Respecto a la clasificación, considera que «tiene asegurada la permanencia en la categoría».

Motivación y ganas

Es consciente Uribe que «no es fácil confeccionar una plantilla con una limitación como la que tiene el Sporting en el aspecto económico», aunque matizó que «hacer un equipo a base de dinero no garantiza el éxito». Asimismo, apuntó que «la motivación y las ganas son importantes, mientras que en Primera «influye más la calidad de los futbolistas», aunque ve en la plantilla rojiblanca jugadores con buenas condiciones técnicas, entre lo que citó a Dorado, Calandria y Biagini.

Con vistas al futuro, Uribe asume las limitaciones que encontrará en el Sporting, aunque dada la situación concursal valora que «está regulado que se cobre el primer día del mes», mientras que para la confección de una buena plantilla «no hace falta tener un presupuesto de cinco millones de euros». El entrenador comentó que «esta es una categoría muy particular, que no tiene nada que ver con Primera».

Josu Uribe se inició en los equipos de base de Mareo. En 1993 causó baja, a propuesta de José Fernández, coordinador de los equipos inferiores. Luego siguió su trayectoria en el Puerto de Gijón, Lealtad, San Martín, Titánico y Ribadesella, para proseguir su trayectoria en el Pájara Playas, como auxiliar, y en Las Palmas, Getafe y Elche, como entrenador. En el equipo canario logró la mejor clasificación de las últimas temporadas y con el conjunto madrileño ascendió a Primera.

El gijonés tiene «una espina clavada» y un interés especial por «triunfar en el Sporting», aunque asume que «es una plaza complicada y difícil, pero aquí tengo mi vida, mi familia», si bien tiene claro que «los triunfos valen doble, pero los fracasos también se dimensionan mucho más».

A sus 37 años recién cumplidos, se convertirá en uno de los entrenadores más jóvenes de la historia del Sporting. Falta que a Ciriaco Cano se le comunique de forma oficial que no va seguir en el club, para cerrar los detalles del compromiso de Josu Uribe, que será por una temporada.



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