En declaraciones a la Agencia Efe, Luis Miguel Rabanal negó por completo que su intención sea la de poner fin a su vida, ya que, según dijo, si la tuviera "no lo iría a decir públicamente" e indicó que "sólo escribió un artículo en homenaje a Jorge León", un hombre de 53 años que apareció muerto el pasado domingo en su domicilio de Valladolid.
El fallecimiento de Jorge León Escudero, un pentapléjico que había manifestado en reiteradas ocasiones su deseo de morir, ha reabierto el debate sobre la legalización de la eutanasia en España ocho años después de la muerte de Ramón Sampedro.
La publicación de una carta enviada a la cadena SER por Rabanal, leonés y afincado en Avilés, refuerza el debate, aunque el autor insiste en aclarar que su reivindicación es que para que todo el mundo tenga derecho a una muerte digna, no necesariamente para él.
Actualmente tiene 49 años y es socio de Derecho a Morir Dignamente Asturias y es tetrapléjico desde 1998, y debido a una caída doméstica sufre una lesión medular desde 1979.
"Mi situación física y de salud empeoró en 2003 al contraer una salmonelosis que casi me llevó al exterminio y quedé completamente tetrapléjico, por eso digo en mi artículo que, desde entonces, estoy prácticamente muerto", explicó.
Previamente a estas declaraciones, su mujer, María Jesús Romero Nicieza, había desmentido en una entrevista concedida también a Efe que su marido, Luis Miguel Rabanal, tuviese intención de poner fin a su vida.
"Todo ha sido un malentendido porque en su escrito reivindica el derecho a la eutanasia para todo el mundo, y para él, llegado su momento, no para ahora", manifestó.
En su escrito, Rabanal dice: "a la hora de decidir qué hacer con nuestra asquerosa vida, nadie ha hablado aquí todavía de eutanasia, horrible palabreja, lo mejor es esperar, ser pacientes, confiar en que una parada cardiaca, por poner un ejemplo, un día cualquiera nos haga el resto del trabajo. Mucho mejor la clandestinidad, la mano amiga que se nos niega".