El parque natural de Fuentes del Narcea, Ibias y Degaña, camina a buen ritmo y prueba de ello es la presentación del inicio de las obras de la Casa del Parque que se levantará en las antigua caballerizas del monasterio de Corias y el nombramiento del primer director del mayor espacio protegido de Asturias, el asturiano Emilio González-Capitel. Así se expresó la viceconsejera de Medio Ambiente, Belén Fernández, durante su visita ayer a Corias donde anunció que en menos de un año «la casa del parque será una realidad y la referencia del espacio protegido».
Aseguró que la Casa del Parque es una obra muy importante que «simboliza el compromiso del Gobierno regional con el desarrollo de la comarca». La inversión asciende a 1.214.138 euros, a los que se sumarán los 180.000 euros previsto para la adquisición de material expositivo y equipamiento.
Belén Fernández adelantó que ya se ha encargado el proyecto de dotación expositiva «para que una vez finalizadas las obras se puedan incorporar los elementos museísticos y de exhibición para acortar los plazos de apertura de las nuevas instalaciones».
Tras un recorrido por las instalaciones acompañada del alcalde de Cangas del Narcea, José Manuel Cuervo, el director general de Recursos Naturales, Cristino Ruano y el el director del parque natural, Emilio González-Capitel, el arquitecto del proyecto Pedro Zapico explicó los contenidos de la proyecto que tendrá un toque muy especial «conservando la estructura del edificio y su restauración con materiales nobles, añadiendo a la lineal fachada unos vanos de vidrios coloreados y un tejo de hierro corten que simbolizarán las luces y los claros de los bosques autóctonos de la comarca».
Las obras también pondrán en valor el molino de cacao que apareció en las excavaciones arqueológicas llevada a cabo con anterioridad a las obras, el aljibe del siglo XIX que apareció en la zona norte y un patio central que se convertirá en la referencia visual y punto central del edificio. En la fachada exterior con vista al monasterio se recupera el antiguo corredor de madera que se utilizaba para el secado del tabaco y el jardín interior con una muestra de la flora autóctona.
Por su parte Emilio González- Capitel, explicó que entre sus más inmediatos objetivos figura «el conocer a los alcaldes y las gentes del parque para conocer sus inquietudes».Sobre el rechazo vecinal que provoca el parque natural del Narcea, González-Capitel restó importancia «ya que la declaración de parques naturales en principio siempre provoca un rechazo vecinal».