-Constructores y promotores locales piden que se les tenga en cuenta para los grandes proyectos.
-Saben perfectamente que cualquier trato de favor en ese sentido es ilegal. Hay sentencias desde hace años que dicen claramente que esa cuestión no se puede utilizar como criterio de adjudicación en los concursos. Aquí tiene derecho a presentarse cualquier empresa de Gijón, pero también cualquiera de la UE. El problema es que hay cientos de empresas. Y esa atomización les impide competir en medios y en precios. Cuando yo entré por primera vez en la concejalía en España había 20 grandes empresas en el sector y ahora hay cuatro porque se han ido fusionando. En cambio aquí en estos años no se ha unido nadie.
-¿Conseguirá abaratar la vivienda en la ciudad el rescate de los solares ociosos que quedan en el casco urbano?
-En principio, casi todo será vivienda libre, pero aún queda mucho trabajo con esta herramienta. Los 600 solares que tenemos registrados están ahí para poder hacer un seguimiento, pero ello no significa que todos sus propietarios estén reteniendo esos terrenos para especular. Aunque ahora sí tienen que darse por enterados de que el PGOU y la ley regional del suelo dan unos plazos para edificar.