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Domingo, 14 de mayo de 2006
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OVIEDO
ALEJO VIDAL-QUADRAS EURODIPUTADO Y ANALISTA
«Los nacionalismos nos han apuñalado por la espalda»
El escritor analiza durante la presentación de 'La Constitución traicionada' en LibrOviedo las consecuencias de las reformas estatutarias
«Los nacionalismos nos han apuñalado por la espalda»
VIDAL-QUADRAS. El analista estuvo en LibrOviedo. /M. ROJAS
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El Estatuto catalán supone el principio del fin de la España que aprobó la Constitución de 1978. Con esta tesis el eurodiputado catalán y analista político Alejo Vidal-Quadras llegó ayer a LibrOviedo para promocionar su último trabajo 'La Constitución traicionada'. Se trata de una serie de artículos, ensayos y textos de conferencias que establecen como conclusión que «ese nacionalismo de identidad que quiere construir naciones sobre la base de la etnia, la lengua y la cultura es una de las peores amenazas que tienen las naciones democráticas de nuestro tiempo».

-¿Qué es la 'Constitución traicionada' y quién ha sido su traidor?

-Es un libro en el que intento dar un marco interpretativo para comprender el papel de los nacionalismos en la España democrática actual. La constitución ha sido traicionada porque el nuevo Estatuto de Cataluña la vulnera por los cuatro costados y representa el fin del pacto de la transición. -En aquel pacto participaron muchos sectores.

-Cuando en el 78 se aprobó la Constitución todo el mundo cedió, los militares, la Iglesia, la izquierda, la derecha, para poder tener un marco de convivencia que todo el mundo pudiera aceptar. En el caso de los nacionalistas se decidió transformar España, un estado unitario, en comunidades autónomas. Lo que serían entes subestatales con un nivel de autogobierno, lengua... Se pensó que de esta forma el problema nacionalista, que había desgranado España durante todo el siglo XX, se tranquilizaría.

-¿Ya no está tranquila la vida democrática?

-Por desgracia no ha sido así. Los nacionalistas nos han apuñalado por la espalda. Hoy el nuevo estatuto es la culminación de un proceso en el que éstos no han dejado de separar España de Cataluña y el País Vasco. Lo que no estaba previsto en el guión es que un presidente del Gobierno de la nación colaborase con los nacionalistas para desmembrar España, lo que está ocurriendo ahora.

-Otras comunidades autónomas ya han comenzado a reformar su propio estatuto.

-Efectivamente. Ahora tendremos el Plan Ibarretxe bis y otras comunidades como la andaluza que en un delirio político de sus dirigentes hablan de que Andalucía es una nación. Un disparate como la copa de un pino.

-En Asturias también se ha escuchado la intención de poner en marcha la reforma estatutaria.

-Esta dinámica se ha producido en otras comunidades autónomas. Es la idea de que no quiero ser menos que los catalanes. Si el Estatuto de Cataluña se generaliza a otras comunidades autónomas España salta por los aires, será un recuerdo. Esto es como un virus infeccioso que se extiende. No se trata de que las cosas no puedan mejorar, pero no así.

-¿Llegará a ocurrir realmente esa situación de vertebración?

-Yo y otras muchas personas creemos que esto no puede continuar. Estamos en una etapa de incertidumbre, de indecisión. Hasta ahora el terreno que pisábamos era firme. A partir de ahora, se abre un destino desconocido. Lo que creo que habrá será una recomposición del sistema con una reacción de la sociedad española para que haya una reforma constitucional en sentido contrario. Esperamos que garantice el Estado de cohesiones, la igualdad y que devuelva al Estado competencias que nunca debió ceder.

-Entre los políticos ha habido mucha discrepancia por el texto catalán pero aparentemente la sociedad está bastante calmada.

-La sociedad española todavía no se ha percatado de la magnitud de la amenaza pero pronto se dará cuenta. La libre movilidad de los españoles se acaba. Imagínese un profesional asturiano interesado en una plaza que sale en Figueras, en Gerona. No puede optar a ella porque le exigen obligatoriamente el conocimiento del catalán. El nuevo estatuto cierra Cataluña al resto de los españoles.

-¿Cómo se ve todo esto desde el Parlamento europeo?

-No lo entienden. Tengo colegas que me preguntan 'qué estáis haciendo, cómo andáis en esas divisiones internas.

-¿Qué opina de la tregua de ETA?

-Que una organización deje de matar tiene un lado bueno. Pero es obvio que en este llamado proceso de paz, y digo llamado porque no es una guerra, sólo hay unos criminales que matan.

-Entonces no está de acuerdo con una negociación política.

-Sería arrastrar a este país por el fango y destruir nuestra dignidad colectiva. Con ETA no se puede negociar, sólo hablar de cuándo se disuelve, cuándo acaba con las armas, pide perdón y se disuelve a la clemencia del estado de derecho. Si Zapatero inicia un diálogo político con ETA con vistas a que dejen de matar sería una traición que este país nunca le perdonaría.



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