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Domingo, 14 de mayo de 2006
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SOCIEDAD Y CULTURA
Sociedad
Cazadores de cráteres
FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS Emilio González Bort localiza por internet gracias a un programa de fotografías dos presuntos impactos de meteoritos en África
Cazadores de cráteres
KEBIRA. Restos de un impacto en África visto por Google Earth. / ASTROSETI
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Emilio González Bort se frotó los ojos y se fijó en la pantalla de su ordenador antes de creer que, efectivamente, se encontraba ante el posible impacto de un meteorito en África. Unos días antes había leído la noticia sobre el descubrimiento de un impacto en Kebira, en Egipto, cerca de la frontera de Libia, de 31 kilómetros de diámetro.

A través de Google Earth, programa de descarga gratuita, se había situado en la frontera entre Egipto y Libia. Así vio el impacto desde una altura de 30 kilómetros. Decidió seguir 'navegando' y, después de atravesar Libia, entró en Chad cuando, a una altura de 22 kilómetros descubrió una estructura circular. Ajustó la vista y comprobó que «era un típico impacto, no un volcán», comenta.

En ese momento, comprobó la lista de cráteres de meteoritos de la Universidad de Brunswick, Canadá, sin que apareciese citado. Siguió navegando y, a unos 50 kilómetros, localizó un segundo presunto impacto. Nuevamente no aparecía en el listado de Brunswick.

«Entonces decidí buscar más información y encontré la web www.impact-structures.com, dirigida por dos geólogos: Kord Ernston de la Universidad de Wüzsburg y Fernando Claudín, del Museo de Geología de Barcelona», comenta. Ambos geólogos cuentan con una amplia experiencia sobre cráteres de meteoritos y, de hecho, han dirigido varios trabajos sobre la línea de impactos de Azuora, Teruel.

Al borde de la guerra

Claudín respondió inmediatamente, indicando que las imágenes eran prometedoras. Además, los dos presuntos cráteres se encuentran en línea con el impacto de Aorunga, descubierta por Adriana Ocampo, investigadora de la NASA en 1992 mediante las técnicas de rádar. «El problema es que es necesario una expedición al lugar para comprobar que es un impacto. Es una zona al borde de la guerra civil y no parece muy probable que, a corto plazo, se organice un viaje», comentó Emilio González.

De momento, la Nasa ha reconocido su aportación con un enlace desde la web oficial de la agencia espacial. Emilio González ha entregado unas cuantas horas más a la búsqueda de impactos, aunque no ha vuelto a conseguir tales resultados. Pero no desfallece. «Seguro que hay muchos más impactos en la Tierra», comenta.



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