El corte de tráfico durará tres meses menos, y se habilitará un paso para los peatones. Son los términos en los que el Ayuntamiento de Carreño ha podido mitigar los efectos del cierre de circulación establecido en la carretera de El Regueral a causa de las obras de la nueva Candás-Luanco. El teniente alcalde, Joaquín Rodríguez, se reunió a principios de este mes con los representantes de la empresa constructora, para tratar de alcanzar un acuerdo sobre un problema que preocupa sobremanera a los vecinos de El Regueral y Zanzabornín.