«Me juego tanto en el Mundial que para hacer la lista sólo pensé en la forma de jugar que quiero, el sistema que empleo y los jugadores que más convienen para aportar equilibrio y estabilidad». Con este único argumento explicó ayer Luis Aragonés su sonada decisión de apartar a Morientes y apostar por Marchena en la lista de 23 seleccionados par el certamen que arrancará el 9 de junio en Munich. Asume el sabio de Hortaleza que su conclusión, «tomada hace tiempo», «no habrá gustado a muchos», por entenderla conservadora. Acepta ser el foco de todas las críticas para liberar de presión a los jugadores y admite que se ha podido equivocar. Deja muy claro que prescindir hombres tan significativos 'el Moro' o Baraja es producto de mucha meditación, aunque tampoco le ha quitado el sueño. «Siempre he dormido poco, pero ahora igual que antes», ironizó.