Familiares y amigos celebran hoy el funeral por el cabraliego fallecido este domingo tras caer al pozo Bártalo, en el río Cares. La vida de Fructuoso Fernández González se truncaba en el mismo lugar donde practicaba su mayor afición, la pesca. Frutos, como así le conocían sus allegados, tenía sólo 39 años y estaba soltero.
Con su muerte deja destrozado a todo el concejo cabraliego, que aún no se había recuperado de la muerte de otro de sus jóvenes más queridos, Evaristo Pidal. De hecho, Frutos se encargó de descubrir la placa en homenaje a Pidal, de quien era gran amigo, durante el homenaje póstumo que se celebró en la jornada de apertura de pesca esta misma temporada.
Fructuoso era vecino de Canales y trabajaba junto a su padre como albañil. Además, también había heredado de su progenitor el oficio de enterrador en la parroquia de Ortiguero. Su funeral se celebra hoy a las doce de la mañana en la iglesia de Ortiguero para ser enterrado posteriormente en el cementerio de la parroquia.