El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, y la cúpula militar rindieron ayer homenaje en Madrid a los miles de soldados de reemplazo de los tres ejércitos y la Guardia Civil y a los efectivos de la Cruz Roja que murieron o resultaron heridos mientras cumplían el ya abolido servicio militar obligatorio. Al acto castrense, celebrado en el patio central del Ministerio de Defensa, acudieron medio centenar de familiares de fallecidos, que reclamaron a Alonso el estatus de «caídos en acto de servicio» para sus allegados, que les permitiría solicitar las correspondientes indemnizaciones a la Administración.