Cuando un esquizofrénico, un enfermo bipolar o un paciente paranoico sufre una crisis y se niega a ser ingresado y recibir tratamiento, ¿quién tiene la potestad para ordenar un ingreso contra su voluntad?
En muchas ocasiones, los familiares de estos pacientes suelen sufrir un auténtico calvario para lograr que el paciente reciba atención cuando se niega a ser tratado.
El Programa de Atención a Personas con Trastorno Mental Severo recurre para resolver esta cuestión a la nueva Ley de Enjuiciamiento Civil, que asegura que un psiquiatra puede ordenar el ingreso involuntario de un enfermo psiquiátrico. El profesional dispone posteriormente de un plazo de 48 horas para poner en conocimiento del juez de guardia lo ocurrido.
De esta forma, y atendiendo a una petición de los familiares, se evitará, como solía ocurrir en muchos casos, que sea la policía la que acabe trasladando al enfermo hasta un dispositivo asistencial.