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Jueves, 18 de mayo de 2006
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GIJÓN
GIJÓN
Paradas con poca carrera
Varios estacionamientos reservados para taxi del centro y la periferia de la ciudad permanecen con sus plazas casi vacías entre las 15.30 y las 17 horas
Paradas con poca carrera
15.30 HORAS. A pesar de ser uno de los puntos neurálgicos, el servicio en la plaza del Instituto fue muy intermitente. / DIANA FAJARDO
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Las paradas de taxi de la ciudad permanecen prácticamente vacías durante muchas horas del día. Esta constatación visual es patente tanto en zonas del centro como en los barrios de la periferia. Las plazas de aparcamiento destinadas a esta modalidad de transporte público están repartidas en estos momentos por 25 puntos del municipio y hay determinadas franjas horarias en que se pueden contar con los dedos de una mano las paradas con más de dos o tres vehículos.

EL COMERCIO lo comprobó ayer in situ al recorrer varios de estos estacionamientos entre las tres y media y las cinco de la tarde. La ausencia de taxis en la plaza del Instituto, uno de los puntos neurálgicos de la ciudad, era a esa hora un hecho. Lo máximo que se llegaron a reunir durante un cuarto de hora seguido fueron tres vehículos, aunque un único coche solitario o ninguno fue la imagen más repetida en ese lapso de tiempo.

La parada siguiente fue la de Álvarez Garaya, donde se obtuvo idéntica escena desangelada. Dos coches a lo sumo y en algunos momentos uno o ninguno. Cerca de allí, en Marqués de San Esteban, el estacionamiento que los taxistas locales quieren trasladar de sitio en las horas más conflictivas de los fines de semana, estaba igualmente expedito. Únicamente una motocicleta ocupaba el espacio delimitado por la señalización amarilla.

Sin abandonar aún el centro urbano la parada que sí ofrecía una concentración de vehículos fuera de lo normal era la del paseo de la Infancia, pues el aparcamiento de la calle de Llanes, el más próximo a la estación de ALSA, está temporalmente fuera de servicio por las ya concluidas obras de tratamiento del subsuelo relacionadas con el metrotrén.

En las paradas más alejadas del centro, como la ubicada en la calle de Federica Montseny, frente a la Casa del Mar, en Jove, las cosas en vez de mejorar empeoran. Ni un solo taxi a la vista.

En dirección hacia La Calzada los estacionamientos de Cuatro Caminos y Manuel R. Álvarez sumaban a esa hora cinco coches entre las dos. El recorrido culminó en la calle de Ramón Areces, junto al Centro Costa Verde, donde el despoblamiento volvió a ser total.

Lo que dice el sector

Los taxistas gijoneses asumen la realidad descrita, pero le echan la culpa a una distribución de paradas que no resulta acorde con las necesidades del sector. Es más, preguntados por esta cuestión los responsables de las cooperativas consideran que ahora mismo no hay un solo estacionamiento para taxi, de los 25 que funcionan en Gijón, que no sea susceptible de ser mejorado en cuanto a ubicación, señalización o capacidad de vehículos.

En los últimos años Gijón ha perdido paradas de taxi en zonas como Montevil, Moreda y la plaza de Europa. Y las que se mantienen han sufrido drásticos recortes coincidiendo con las remodelaciones de calles y espacios públicos. Así ha sucedido por ejemplo con la de Álvarez Garaya, que pasó de tener 33 plazas a sólo 6, o con la de Gaspar García Laviana, que ahora sólo tiene capacidad para dos coches. Cada vez hay menos plazas. Sin embargo, han crecido las licencias en activo en la ciudad hasta las 307 actuales. Esta circunstancia también es esgrimida por los profesionales del volante para justificar la existencia de paradas desiertas.

«El tema de las paradas ha estado muchos años sin tocarse y cuando se tocó fue para reducir plazas», se queja Ramón Álvarez Cotarelo, presidente de Radio Taxi Gijón, quien menciona como única excepción la parada de Menéndez Pelayo.

Obligación de llamar

Sea como fuere, la falta de taxis en muchas paradas obliga a muchos usuarios de este medio de transporte a llamar por teléfono a las radio operadoras. En ciudades como Zaragoza y San Sebastián las empresas del taxi ponen a funcionar el taxímetro una vez que el cliente se sube al coche y el trayecto desde la parada no se cobra cuando el servicio se concierta telefónicamente. Sin embargo, en Gijón este sistema cuenta con muy pocos adeptos. Los responsables de las cooperativas locales consideran que sería complejo dar con un suplemento fijo que sustituyera a ese importe que se dejaría de percibir. Máxime en un concejo con tanta zona rural.



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