El incendio de una vivienda, en el que no hubo que lamentar daños personales, obligó a desalojar un céntrico inmueble de Ribadesella. El suceso ocurrió al mediodía en un primer piso de la travesía de Santa Marina, número uno. La quema sólo afectó a una habitación, que quedó calcinada, aunque el resto de la vivienda quedó inutilizada por efecto del intenso humo.
Según testigos, los bomberos tardaron alrededor de media hora en llegar al lugar del siniestro -ayer volvieron a escucharse voces pidiendo un parque de bomberos para Ribadesella-.
La Policía Local desalojó los tres pisos del inmueble y el SAMU tuvo que atender a la inquilina de la vivienda a consecuencia de un ataque de ansiedad. La extinción causó daños materiales en la joyería situada en el bajo. Su propietario, Guillermo Ferrao, y su familia habían sacado parte de sus enseres antes de llegar los bomberos y el joyero se negó a abandonar el local hasta que no se asegurase la estabilidad de su negocio.