elcomerciodigital.com
Sábado, 20 de mayo de 2006
 Webmail     Alertas    Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


SOCIEDAD Y CULTURA
 Actualizado: 1.02 a.m.
 
EDICIÓN IMPRESA
 
DESEMBARCO. Grabado que representa la llegada de Colón y sus hombres a América. / E. C.
Sociedad
América fue su triunfo y su derrota. Los cuatro viajes a las Indias de Cristóbal Colón (1451-1506) no reportaron las riquezas previstas: el ansiado oro no aparecía. Murió solo y desprestigiado, reclamando a la Corona española las ganancias de sus descubrimientos. Cuentan que la avaricia fue su peor enemigo. «Por mucho que se llenara la boca con el amor a Dios, tenía la cabeza llena de porcentajes, oro y beneficios. El descubrimiento de América se planeó en primer lugar como un negocio que debía amortizarse con intereses e intereses sobre los intereses». Lo dicen los periodistas de 'Der Spiegel' Klaus Brinkbäumer y Clemens Höges, autores de 'El último viaje de Cristóbal Colón' (Destino, 2006). Consideran al navegante incapaz de «renunciar a sus visiones de iluminado» y de reconocer sus errores. Lo tachan de terco, obsesivo, egocéntrico y narcisista. «Unas veces es increíblemente astuto y otras irremediablemente estúpido».
 
Otros titulares

Vocento