Siento curiosidad por muchas cosas todavía, pese a estar en el último tramo de la vida. Un poco en broma y un mucho en serio, suelo decir a mis amigos que «tengo mucha edad pero ya poco tiempo». Otras veces, cuando me preguntan por los años que tengo, les contesto que no lo sé, puesto que los que pasaron ya no los tengo, y solamente tengo los que me quedan de vida, pero no sé cuantos. Y al margen de estos pensamientos, quiero expresar en estas líneas unas cuantas curiosidades o preguntas sobre la interminable obra del paseo fluvial del tramo Casa Sindical-Puente Nuevo.