Con diecinueve kilómetros para el final y tres pilotos en menos de cinco segundos, la lluvia hizo acto de presencia. Y por si faltaba algo en el 28 Rally Cantabria Infinita, agua y más agua. Alberto Hevia dejó que Solá y Ojeda se peleasen entre ellos en los tramos de la mañana y, por la tarde, el poleso tenía marcada con una cruz los primeros kilómetros de San Pedro del Romeral para atacar. Cumplió con sus pronósticos, pero apareció la lluvia y sus aspiraciones de victoria se quedaron a 10.2 segundos, los mismos que le sacó Enrique García-Ojeda, aunque en el lado positivo se encuentra que recortó diferencias con Dani Solá, tercero y líder del Nacional.