Son las últimas fotografías que acaba de colocar en su despacho: las de los Reyes, sosteniendo la nueva botella de Central Lechera Asturiana, durante su visita, el martes pasado, a la factoría de Granda. El consejero delegado de Corporación Alimentaria Peñasanta (CAPSA), Pedro Astals, asegura que las imágenes «plasman a la perfección la proximidad que mostraron don Juan Carlos y doña Sofía a todo el personal durante el recorrido por las instalaciones». Astals, que ha remitido a los Reyes una carta de agradecimiento por «esta cercanía», destaca también el apoyo que, con esta visita, recibe la compañía. Ese respaldo llega después de un ejercicio, el de 2005, «difícil» para CAPSA y un comienzo de año en el que el consorcio de fondos de inversión Quercus y Ahorro Corporación presentaron una oferta de 300 millones de euros por la empresa que, finalmente, fue rechazada.
-Tras esta oferta, ¿cuál es el planteamiento de la compañía cuando se ve la necesidad de que haya una concentración en el sector?
-El consumo de productos lácteos por habitante y año ha caído en Europa entre los años 2003 y 2005. El de yogur ha bajado un 7,5% y el de la leche líquida, un 5,5%, mientras que el de quesos se mantiene en el mismo nivel. En este contexto, y teniendo en cuenta que la única marca que crece es la de distribución frente a la de fabricación, está claro que el único camino que existe es el de la concentración empresarial. Para ganar dimensión, hay que hacerlo por la vía de la concentración empresarial. Éste es el gran reto que tenemos los fabricantes españoles y europeos. Y la prueba está en que la alianza de Lactalis con Nestlé nos está marcando la senda. Éste es el reto y el debate que hay, en este momento, abierto en CAPSA. Es responsabilidad de los accionistas, del consejo de administración, saber adecuarse y dar respuesta a las necesidades.
-¿Se plantea la compra de nuevos grupos lácteos?
-No se lo puedo anticipar, puesto que estamos manejando materia reservada. No puedo desvelar una estrategia en tanto y cuanto ésta no está aprobada. No debo entrar en terrenos que no procede comentar hasta que no exista una opinión debidamente consensuada y consolidada.
-Entonces, sí está abierto a esa posibilidad.
-Estamos debatiéndolo.
-Sí, pero ahora no es tan rotundo como cuando en septiembre del año pasado, en Sevilla, descartó nuevas adquisiciones.
-Los términos absolutos, en el mundo empresarial, no existen. Estamos en permanente evolución y, por tanto, necesariamente tenemos que adecuarnos y adaptarnos. Y, sobre todo, cuando uno tiene encima de la mesa las cifras que acabo de comentarle.
Cuestión de voluntad
-¿Van a buscar socios para reforzar su accionariado?
-No es un problema de fortalecimiento o no, sino de voluntad de hacer las cosas. Ante todo, hay que ver qué queremos hacer, qué queremos ser en un futuro y, luego, cómo lo hacemos y con quién.
-¿Deberían Cajastur y Caja Rural incrementar su participación?
-No debemos de sacralizar los temas. Los recursos financieros, al final, son medios. Lo fundamental es la voluntad de los accionistas de hacer algo. Luego ya encontraremos los medios.
-Pero, ante operaciones como las que surgieron, ¿ayudaría que incrementaran su capital social?
-Como le decía, la dimensión en el mundo alimentario es determinante. No se trata de frenar operaciones, sino de impulsarlas, porque, al final, lo que hay que tener en cuenta es dónde está el competidor. Y está en toda Europa, cuando no en todo el mundo.
-Cuando se presentó la oferta, el Principado no se pronunció al respecto. Siendo la primera empresa láctea de este país, ¿echa en falta un mayor apoyo por parte del Gobierno regional?
-Somos una empresa con un plan de actuación, que goza de la confianza de nuestros consumidores. Por supuesto que todas las ayudas son pocas, pero entiendo que reprochar falta de apoyo no lleva a ninguna parte. Cada día iniciamos el trabajo pensando en que tenemos que sacarlo adelante nosotros mismos.
-Con la actual estructura accionarial, ¿CAPSA puede avanzar lo que quisiera?
-No, por una razón: no está tomando las decisiones que debe. ¿Por qué? Porque hay un entorno cooperativo al que no le está siendo fácil.
-¿Hablamos del sector crítico?
-No, no, no, del entorno cooperativo. Estamos en un sector que tiene una producción limitada por cuotas, donde el consumo cae y, por tanto, la competitividad y la productividad, también. Y cuando hay hombres dentro de la empresa que ven esta realidad en su explotación... no es fácil. Mire, si alguien quiere tener una empresa sólida, que dé viabilidad y asegure el futuro de sucesivas generaciones, tiene que responderse qué quiere ser a medio o largo plazo y no a corto, como está sucediendo en la cooperativa.
-En ocasiones se le ha acusado de querer diluir el peso de la cooperativa y de intentar poner la empresa en manos de otros grupos.
-Nadie ha puesto un documento o evidencia encima de la mesa. Desde el primer día que me incorporé en Central Lechera Asturiana de entonces y, después, en CAPSA, sólo he trabajado por y para el futuro de la empresa.
-De hecho, en el caso de Quercus, se comentó que usted había favorecido esa operación.
-Como dije en ese momento, todo lo malo de esta casa se me imputa a mí. Lo bueno se olvida.
-CAPSA obtuvo en 2005 un beneficio de 15,1 millones, una cifra inferior a la de los 22,1 del año 2004.
-Este descenso se fundamenta tanto por los altos precios de la materia prima como por el impacto de la fuerte subida de costes petrolíferos, de los que nosotros somos muy dependientes tanto por la energía como por el transporte.
-¿Cómo se presenta 2006?
-De momento, tremendamente duro y difícil. ¿Es que 2006 es distinto a 2005 y 2004? En un mundo globalizado, donde la competencia es cada vez más encarnizada, donde la concentración empresarial en la distribución es cada vez más dura, la situación se vuelve muy competitiva y, por tanto, es necesario apostar por la dimensión, la capacidad de respuesta, la innovación, la fuerza de la marca...
_¿Cómo se va a afrontar el proceso de sucesión de Sáenz de Miera?
-Le agradecería que se lo planteara a él.
-¿Cuándo se llevará a cabo?
-La Sociedad Agraria de Transformación tiene estatutariamente unos mandatos con un determinado periodo de vigencia. En este caso, termina en marzo de 2007. Es una facultad de la junta rectora que yo no voy a invadir en absoluto.