Las vacaciones tuvieron un final trágico para siete marroquíes en Pedrezuela, un pequeño pueblo serrano de la provincia de Madrid, cuando el autocar en el que viajaban sufrió un accidente. Además de los siete fallecidos -entre ellos un niño de 18 meses-, los otros 26 viajeros que ocupaban el autobús sufrieron heridas de distinta consideración, de los que seis se encuentran en estado grave. También resultaron con lesiones leves los dos conductores del vehículo, ambos de nacionalidad belga. Todos ellos fueron trasladados a varios hospitales de Madrid donde permanecen ingresados.