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Lunes, 22 de mayo de 2006
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Dos años en la Corte
Tal día como hoy de 2004 todas las miradas estaban puestas en la Almudena. Allí una periodista asturiana se convertía en Princesa
Dos años en la Corte
MARIDO Y MUJER. Don Felipe y doña Letizia, a su salida de la catedral de la Almudena. / REUTERS
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En Madrid miraban al cielo; en España, a las pantallas de televisión que retrataban un cielo plomizo del que no dejaba de caer agua. Letizia, aún sin doña delante y a escasos minutos de preceder también su nombre con un alteza real, miraba al frente embutida en un modelo de Pertegaz del brazo de su padre, camino del altar de la Almudena. Allí dio un sí quiero que cambió su vida. Dos años después, la periodista asturiana que dio el campanazo informativo es además de experimentada princesa en mil actos públicos, madre primeriza de una niña gordita y tranquila que algún día será reina.

Hoy celebran los futuros reyes de España el segundo aniversario de su enlace, y lo harán al pie de cañón. Poco tiempo tendrán hoy para celebraciones privadas, puesto que la localidad madrileña de Fuenlabrada les recibe en visita oficial y la agenda es apretada. El ayuntamiento, el colegio Dulce Chacón, la empresa Casbega, el centro cultural Tomás y Valiente les verán en otro 22 de mayo que, en principio, no está llamado a hacer historia.

No al menos como aquel día lluvioso en el que don Felipe de Borbón reunía a lo más granado de la sociedad española y las monarquías internacionales para casarse con una plebeya, una joven de clase media nacida en Oviedo hija de periodista y enfermera que hasta el 31 de octubre del año anterior había sido la chica del Telediario. Su vida dio un vuelco con el anuncio de una boda que siguió con entusiasmo el país entero.

Ya casados, doña Letizia comenzó a participar en actos oficiales. Ese ha sido su trabajo desde entonces, además de cuidar a una niña cuya llegada al mundo se anunció precisamente quince días antes de que celebraran su primer aniversario de boda en mayo del pasado año. En otoño, un 31 de octubre de madrugada, llegó Leonor y con ella una baja maternal para la Princesa primeriza que no se prolongó demasiado tiempo. Ahora, con su niña creciendo, doña Letizia hace frente a una agenda profesional que la ha traído a Asturias en numerosas ocasiones, aunque quizá no tantas como las que ha venido en visita privada para estar junto a su abuela, Menchu Álvarez del Valle, en el pueblo riosellano de Sardéu.

Fue precisamente la veterana radiofonista uno de los personajes que más se recuerda de aquella boda en la que el travieso Froilán vestido al estilo goyesco hizo de las suyas en la catedral madrileña, en aquel día en el que Elvira Lindo y Noor de Jordania coincidieron a la hora de elegir modelo, en aquella tarde en la que se reclamó un beso en el balcón y sonó a ritmo de gaitas el 'Asturias patria querida'... Menchu fue protagonista porque su lectura fue mentada y comentada como uno de los momentos más emotivos de una ceremonia en la que una chica de Oviedo que daba el Telediario se convirtió en Princesa de Asturias.



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