«Demostró con humildad y modestia ser un luchador incansable y apasionado, un hombre adelantado a su tiempo». Así definió ayer a Jesús Fernández Duro el coronel director de la Academia Básica del Aire, Pablo Gómez Rojo, que tuvo a su cargo la alocución en la que se le rindió un sentido homenaje por haber contribuido, entre otros méritos, a la creación del Real Aeroclub de España. En su recuerdo, un globo que lleva su nombre sigue parcipando en demostraciones aeronáuticas. Una muerte prematura le impidió convertirse en el primer español en obtener el título de piloto de aeroplano.