El Hispano de Castrillón puede al fin respirar tranquilo. El sufrimiento por la permanencia acabó el domingo con un empate que le sirve al equipo para firmar una campaña más en Tercera División, la cuarta consecutiva tras retornar a la categoría en 2002. Una vez que se libró el escollo del descenso y pese a que resta una jornada, el futuro es lo que preocupa y al efecto mañana, miércoles, se celebra en Ferrota una asamblea de socios extraordinaria, en la que el presidente saliente anunciará que optará a un segundo mandato en el club de Piedras Blancas.