La Guardia Civil se ha incautado de algo más de 15 toneladas de hachís tras el desmantelamiento de una organización internacional dedicada al tráfico de hachís. La operación policial, en la que colaboraron agentes de Reino Unido, Portugal y Francia, desembocó en la detención de 26 personas.
Los envíos de la droga se hacían en palés de doble fondo. Las primeras estimaciones de la Guardia Civil calculan que la organización ha podido enviar desde Sevilla más de 200.000 kilos de estupefacientes a Reino Unido e Irlanda.
La llamada 'operación Pippers' se ha desplegado en las provincias de Sevilla, Málaga, Badajoz, Madrid y Barcelona, además de Windermerer (entre Inglaterra y Escocia), Irlanda y Portugal. La Guardia Civil requisó dos pistolas, cinco naves industriales, 17 vehículos y cuatro máquinas para el envasado al vacío, así como numerosos efectos para preparar y camuflar el hachís en el interior de los palés.