En agosto de 2002, el presidente del Centro Asturiano, Alfredo Canteli, presentó un proyecto de ampliación del club de campo del Naranco que preveía la construcción de una decena de instalaciones. Era tan optimista, que en aquel momento calculó que en dos o tres años podría realizarse. No sabía que iba a encontrarse con el rechazo del Pleno de Patrimonio en dos ocasiones, la última de ellas una vez eliminada la actuación más polémica: un nuevo acceso rodado cercano a los Monumentos del Prerrománico.