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Miércoles, 24 de mayo de 2006
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MOTOR
 Actualizado: 1.20 a.m.
 
EDICIÓN IMPRESA
 
ENFADO. Fernando, tras abandonar su coche a la salida del túnel, en la carrera de 2003. / E. C.
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Fernando Alonso sabe que los grandes pilotos deben ganar alguna vez en las calles del 'glamour' y los casinos. Como un ciclista en Alpe D'Huez, un tenista en la central de Roland Garros o un buen equipo de fútbol en San Siro. De ahí su enfado por haberse marchado ya en tres ocasiones de la capital monegasca -con el Minardi, incluso para una persona que tiene sangre y respuestas para todo, la tarea resultaba a todas luces imposible- sin el triunfo en su mano o, al menos, con la satisfacción de haberse subido al podio.
 
El británico Lewis Hamilton, protegido de la escudería McLaren, ha dado un paso más en su deseo de sentarse en una 'flecha' plateada el próximo año tras sus dos victorias en Nürburgring en las GP2. «Si acabo junto a él, definitivamente no me intimidaré. Nunca he tenido un compañero de equipo que me haya batido en una carrera en una temporada»», aseguró el piloto de 20 años.
La primera gran contribución de Adrian Newey, ex proyectista de McLaren y gran fichaje de la escudería Red Bull, al coche RB2 podrá verse por primera vez en el Gran Premio de Gran Bretaña, que se disputará el próximo mes de junio. Según ha trascendido, Newey ha llevado a cabo una actualización aerodinámica del monoplaza que estará lista para la carrera de Silverstone.
 

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