Uribe remitió hace algún tiempo un documento en el que se recogían sus pretensiones para hacerse cargo del equipo, que básicamente pasan por lograr formar una plantilla que aspire a algo más que a la mera permanencia en la Segunda división.
El entrenador no tiene pretensiones económicas, pero sí quiere que no se desmantele el equipo y que, en todo caso, se fiche al menos un jugador por cada uno de los que no sigan en el club a partir del 30 de junio, poniendo especial énfasis en que se alcance un acuerdo con el centrocampista Juan y no se traspase al portero Roberto.
La situación económica del club hace que sea necesario realizar algún traspaso, así como dar facilidades para que se vayan los futbolistas que tienen las fichas más elevadas, como son los casos de Dorado o Sastre.
Dadas las circunstancias, parece muy complicada la continuidad de jugadores como Juan, Calandria y Biagini que finalizan contrato y se da por segura la de otros que también acaban contrato y cuya continuidad no interesa, como son los casos de Carmena, Jeffrey, Moisés o Pablo Lago.
Mientras tanto, la plantilla comenzó hoy a preparar el partido del próximo domingo en el campo del Polideportivo Ejido, en el que recupera a los sancionados Roberto y Enguix, y probablemente también a los lesionados Javi Fuego y Karanka.
El portero sportinguista Roberto aseguró hoy que estudiará con sus abogados la posibilidad de demandar al presidente del Lorca, Antonio Baños, quien recientemente aseguró que Roberto había provocado la quinta cartulina amarilla para no jugar ante el Levante, acusaciones que se enmarcan dentro de una campaña que Baños está llevando a cabo denunciando la posible compra de partidos por parte del Levante.