Dicen que es el impulsor de la nueva ciencia del siglo XXI, aquella que explica el mundo microscópico -a nivel atómico- con leyes físicas que luego aplica a las autopistas de la información. Se llama Juan Ignacio Cirac Sasturain, tiene 40 años, y desde ayer un nuevo premio en su meteórica carrera, el Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica. Se lo concedió un jurado de expertos por su «liderazgo mundial en la propuesta y desarrollo de la información cuántica» y, precisamente, por combinar la física cuántica y la teoría de la información. La noticia le llegaba ayer a su despacho de Munich, en el Instituto Max Planck, que dirige y con ella la satisfacción plena.