Los trabajos de perforación del túnel del metrotrén culminarán, salvo imprevistos de última hora, a finales de esta misma semana. 'Noega' continúa batiendo sus mejores registros a medida que avanza, ya bajo la playa de vías del Humedal, en dirección al pozo de salida que ha empezado a ejecutarse en el solar anexo a la plaza de la Estación del Norte. El pasado fin de semana en sólo dos jornadas la máquina excavó más de 72 metros de galería subterránea y atravesó en diagonal la autopista a la altura de la calle de Sanz Crespo.
El actual ritmo de tunelación es el más alto que el ingenio mecánico de fabricación alemana ha alcanzado desde que empezó a horadar el subsuelo de Gijón en la primavera de 2004. Tras dejar atrás el macizo rocoso sobre el que se asienta Begoña, hace algo más de un mes, la tuneladora del metrotrén no baja de los 25 metros de túnel adelantado y consolidado al día.
Sin embargo, al adentrarse en la zona del Humedal, el promedio de lo excavado no ha parado de subir hasta llegar a los actuales 23 o 24 anillos de hormigón colocados por jornada completa de trabajo. Una velocidad de crucero de más de 35 metros en 24 horas. Esta marca es más del doble de lo que al principio de las labores de perforación se consideraba como el avance óptimo.
La rapidez con que se está ejecutando este tramo final se explica por el estado casi líquido de los materiales que se interponen en el camino de la tuneladora. Fundamentalmente se trata de margas grises, una mezcla arcillosa que, una vez extraída, se deseca desde finales de abril en la balsa de decantación situada junto al campus universitario de Gijón.
A día de ayer, 84 anillos de hormigón - unos 125 metros lineales- separaban a la máquina del pozo por donde saldrá a la superficie, en el solar propiedad de la familia Masaveu situado frente al Museo del Ferrocarril. Las fuentes consultadas confirmaron a EL COMERCIO que a 'Noega' le quedan tres o cuatro días, a lo sumo, de actividad. La voluminosa máquina se detendrá durante el fin de semana a 15 anillos de distancia -unos 25 metros- del punto delimitado para la extracción de la cabeza de corte. El pozo que se construirá para llegar hasta la corona de la máquina no estará listo, según un portavoz autorizado de Fomento, por lo menos hasta finales de setiembre o comienzos de octubre.
La inminente conclusión de la obra del túnel ya ha tenido repercusiones laborales. Responsables de Acciona Infraestructuras, empresa adjudicataria de las obras del metrotrén, comunicaron ayer a los representantes de los trabajadores que la constructora prescindirá a partir del 30 de mayo de 110 operarios adscritos hasta ahora a la construcción del túnel. A partir de esa fecha sólo continuarán en el interior de la galería subterránea, ocupándose de tareas de mantenimiento, 12 personas. Cuatro por cada uno de los tres turnos.
Bajas del comité
En la lista de obreros que causarán baja a final de mes están cinco miembros del comité de empresa incluido su presidente, el ugetista José María Junco. Junco, uno de los trabajadores más veteranos de la obra, había pedido recientemente explicaciones a la empresa por la ausencia de salidas de ventilación y emergencia a lo largo del trazado ejecutado del túnel.
Al parecer, el plan de seguridad para la construcción del túnel de integración del ferrocarril en la ciudad establecía la obligatoriedad de estas salidas como lugar de refugio de los trabajadores en caso de incendio o de cualquier otro eventual desastre que se produjera en el interior de la galería. Por el momento sólo ha empezado a construirse uno de esos pozos que comunican directamente con el túnel del metrotrén en la calle del Pintor Antonio Suárez, en las proximidades del Grupo Covadonga.
El hasta ahora máximo representante de los trabajadores recurrirá con la ayuda de los sindicatos la extinción por finalización de obra de su contrato y el de sus compañeros de comité.