Arcelor fletó ayer al menos cinco aviones desde diversos puntos de Europa -dos de ellos desde España- en dirección a Luxemburgo, donde había convocado un consejo de administración con carácter urgente y extraordinario, así como una reunión extraordinaria del comité social restringido de la empresa. En esa cita, al mediodía, el primer ejecutivo del grupo, Guy Dollé, anunció la operación.
Entre tanto, en las plantas asturianas se produjo una convulsión entre el personal directivo que estaba pendiente de lo que ocurría en el Ducado, ya que eran conocedores de que Arcelor estaba decidida a no dejarse comprar por Mittal. A última hora de la tarde, empezaron a conocerse detalles de la operación que se fraguaba. El conglomerado francohispanoluxemburgués llevaba tiempo estudiando la posibilidad de establecer una alianza internacional con otra empresa no europea, para evitar vulnerar las leyes de la competencia. Se augura que la batalla contra Mittal durará seis meses, con la determinación de hacerla fracasar.