No me gustan ni las frutas ni las verduras y, sin embargo, regresé a España comiendo nectarinas y coles de Bruselas». Silvia Valdés aprendió alemán durante su estancia en la localidad de Kiel, pero también adquirió la experiencia de adaptarse a un medio diferente. Fue junto con un grupo de compañeros de 3º de la ESO del IES Alfonso II de Oviedo. En su caso, su cambio alimenticio es un claro ejemplo de las ventajosas consecuencias que puede acarrear salir al extranjero para estudiar. Hay muchas más.Y esa es una de las principales bazas de las empresas, colegios y academias que ofrecen estancias fuera de España con el fin de perfeccionar otras lenguas.