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Domingo, 28 de mayo de 2006
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MOTOR
 Actualizado: 1.29 a.m.
 
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DETALLE. El asturiano, de pie, se quita la gorra, junto al heptacampeón alemán. / EFE
Motor
Deportes El ardid le salió muy caro. En una decisión con escasos precedentes, la FIA impuso un castigo severo a Schumacher. Después de una maratoniana reunión que se alargó durante seis horas, fue trasladado desde la 'pole' al último lugar de la parrilla al llegar a la conclusión de que había parado «deliberadamente su Ferrari» en una de las curvas del trazado para evitar que Alonso lograse la primera plaza en un gran premio en el que el sábado resulta determinante para el resultado del domingo. «No se encuentra justificación para que haya frenado de esa manera tan fuerte e inusual en ese punto del circuito», aseguraron los comisarios deportivos.
 
Michael Schumacher siempre se ha caracterizado por ser un piloto que lleva hasta extremos insospechados el reglamento y el juego limpio, teniendo entre sus muchos récords también el del piloto más sancionado de la historia de la F-1. Es el único al que la FIA le quitó todos los puntos tras el accidente que provocó en Jerez en 1997 intentando arrebatar a Villeneuve el título.
A las siete de la tarde, sin veredicto de los comisarios sobre la treta de Michael Schumacher, Fernando Alonso se marchó a su hotel de Mónaco, despreocupado, sin ánimo revanchista. No quiso realizar declaraciones al margen de la conferencia obligatoria de la FIA por su probada capacidad para calentarse. «Mejor no digo nada, porque si comento algo se va a volver en mi contra». Reflexión sensata.
Por si fuera poca la polémica con la actuación de Schumacher, que se quedó sin sanción, a Giancarlo Fisichella le anularon los tiempos de sus tres mejores vueltas durante la tercera tanda de calificación por obstaculizar a David Coulthard.
Muy a su pesar, Alain Prost fue requerido con profusión a consecuencia de la maniobra de Michael. De un lado a otro, con el bolígrafo preparado para los autógrafos, el viejo 'Profesor' se paseaba ayer por el paddock con una acreditación que resume su pasado -Alain Prost campeón del mundo de Fórmula-1-, cuando una batería de radios y prensa quiso conocer su opinión. El incidente de Schumacher para torpedear a Alonso recordó viejas disputas del francés con Senna.
 
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