La práctica totalidad de las localidades de la comarca del Nalón ya disponen de un comercio regentado por empresarios chinos. En el último año se han instalado en el Nalón al menos seis establecimientos minorista (dos en La Felguera, otros dos en Sama, uno en El Entrego y otro en Laviana) regentados por inmigrantes orientales. Ofrecen a sus clientes horarios de apertura y cierre mucho más extensos que el resto de los comercios. Muchos, incluso, abren en domingo, una situación que empieza a preocupar al resto de comercios del Nalón.
Tal parece que las tiendas tradicionales están de capa caída. Aquellas que lograron sobrevivir en los años noventa a las embestidas de las grandes superficies se enfrentan ahora a un enemigo mucho más poderoso que se instala junto a ellas: el comercio minorista chino. Se trata de un modelo que hace temblar también a los denominados 'todo a cien´ ya que ofertan una mayor variedad de productos.
En estos establecimientos, y siempre a un precio bajo, se puede adquirir prácticamente de todo. Desde material de ferretería, textil y droguería, hasta comestibles, juguetes, calzado y papelería. Todo tiene cabida. Los usuarios afirman que aunque los artículos no son de primera calidad «nos sirven igual». Además, el hecho de que permanezcan abiertos más allá de las ocho de la tarde, les convierte en un importante foco de atracción para compradores cuya rutina no se ajusta a la marcada por los horarios comerciales.
Proximidad al cliente
Amparados en el nuevo formato de tienda de conveniencia, que busca un horario más amplio y una mayor proximidad a los clientes, este tipo de negocio regentado por ciudadanos chinos provocó una auténtica revolución comercial en los barrios de las ciudades españolas y ahora está arrasando con un modelo basado principalmente en vender más barato y durante más horas, en las poblaciones más pequeñas.
En aquellos municipios donde que todavía no han desembarcado, como ocurre en Blimea o Sotrondio, ya están buscando locales. Así lo han confirmado varias agencias inmobiliarias, que ven en los clientes chinos un buen negocio, ya que «cuidan los locales y pagan muy bien, casi siempre por adelantado y eso convence a cualquier propietario», apuntaron.
Las agencias inmobiliarias aseguran que buscan principalmente locales amplios y con buenos escaparates, ya que los productos, aunque de no mucha calidad, suelen entrar por los ojos.