El nuevo barrio de Oñón contará con 216 viviendas, 3.500 metros cuadrados para locales comerciales y más de 7.000 para uso público. Se trata de una de las reformas urbanísticas más importantes diseñadas en el concejo mierense pero también la que más años está tardando en consolidarse. Los proyectos de expropiación y urbanización del nuevo área llegaron al Consistorio mierense en los primeros meses de 2005, según lo certifica el portavoz municipal de Izquierda Unida, Luis Álvarez Payo, que en ese momento tenía a su cargo la Concejalía de Urbanismo. Pero no será hasta finales de año cuando se pongan en marcha las últimas expropiaciones, según las previsiones del actual titular de ese área, Roberto Rodríguez.