Dentro de un año, el último domingo de mayo, los ciudadanos estarán citados en las urnas para las elecciones autonómicas y municipales. Y aunque faltan 12 largos meses, los principales partidos tiene casi todo listo. Serán unos comicios en los que, salvo sorpresas, se esperan escasos cambios en el mapa político porque el poder territorial está muy consolidado. Otra cosa será, dicen tanto en el PSOE como en el PP, en los ayuntamientos, donde influyen elementos locales como la gestión municipal y los escándalos.