elcomerciodigital.com
Lunes, 29 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

GIJÓN
GIJÓN
Fervor sin petardos
La Providencia celebró 'en silencio' el día grande de sus fiestas, obligado por las restricciones impuestas a la pirotecnia
Fervor sin petardos
TAMBORES. El grupo folclórico Villa de Gijón acompañó el paso de la Virgen de La Providencia. / BILBAO
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

«Fue una fiesta silenciosa». La presidenta de la Asociación de Vecinos de La Providencia, Inmaculada de Diego, describía así el día grande de unos festejos que se vieron ayer privados de la habitual parafernalia pirotécnica, víctima de las restricciones legales y las estrecheces económicas.

Ante la necesidad de contar con un seguro que cubra cualquier incidente relacionado con el uso de voladores, la Federación de Asociaciones de Vecinos aconsejó el año pasado que no fueran los organizadores quienes enciendan los fuegos. En su lugar, recomendó contratar este servicio con las propias empresas pirotécnicas, que sí están aseguradas. Sin embargo, desde La Providencia recordaban que «no está al alcance de todos».

Según explicó Inmaculada de Diego, «las pólizas son muy costosas y, por otra parte, nos era difícil localizar algún pirotécnico que trabajara de domingo a un precio razonable». Todo esto, pese a hacer ya comprado los fuegos. «Nos dio mucha pena tener los voladores y no poder usarlos», lamentó, «pero queríamos cumplir con la legalidad».

Gaitas y coro

Sí se escucharon, sin embargo, las gaitas y los tambores del grupo folclórico Villa de Gijón, que acompañaron el paso de la Virgen de La Providencia desde su templo hasta la colina del Cuervo, en una concurrida procesión a la que asistieron un año más decenas de devotos. «No se cabía en la capilla ni en los soportales». También ayudó el buen tiempo, «pese a que solemos tener muy pocos años con sol».

A su llegada a la colina del Cuervo, la Virgen fue recibida por el coro de la asociación de vecinos, que ofreció lo mejor de sus voces en homenaje a la patrona. «Hemos tenido suerte, porque el viento soplaba favorable y ayudó a disfrutar del concierto», afirmaba Inmaculada de Diego. La representante vecinal se mostró muy satisfecha del número de fieles que acudieron a la fiesta y aseguró que en los últimos años, pese a las restricciones, «la fiesta va en aumento».

Tras las ceremonias religiosas, los festejos regresaron a los salones de la sede social de La Providencia, donde el grupo de teatro Traslluz interpretó la obra 'Contigo pan y cebolla'. Los vecinos pudieron disfrutar además de animada música y del tradicional sorteo de una carretilla repleta de artículos de alimentación donados por diferentes establecimientos. También se entregaron los premios del concurso gastronómico, en el que este año las cocineras, «y también algún cocinero», pudieron lucirse a los fogones preparando tortillas, empanada y casadielles.

Inmaculada de Diego resaltó que este año en las fiestas «ha habido muchos niños; savia nueva por fin en el barrio». Para ellos, hubo el sábado un espectáculo de malabares con utensilios de cocina «en el que lo pasaron muy bien. El año que viene seguramente prepararemos más actividades para los pequeños», dijo Inmaculada.

Las fiestas de La Providencia dieron comienzo el viernes con la disputa del II Torneo de Fútbol Sala en categoría benjamín. En esta ocasión el equipo ganador fue el Gijón Industrial, aunque, como destacaron desde la organización, «todos los chavales lucharon como leones durante el torneo».



Vocento