Si Alonso y Renault son un dúo indestructible que cuenta a estas alturas del campeonato con cinco puntos más que el pasado año, la competencia sigue sin dar sensación de peligro. Merecido o no, el otro gran protagonista en Montecarlo fue Michael Schumacher. La sanción que le condenó al último lugar de la parrilla le enrabietó. No obstante, las críticas por su acción, que el piloto achaca a un simple error de pilotaje, han sido tan unánimes que en esta ocasión el alemán se ha quedado solo ante el peligro, con la única defensa de su equipo, y ha tenido que dar marcha atrás.