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Miércoles, 31 de mayo de 2006
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ASTURIAS
Asturias
Buen trato, mejor filete
Las nuevas normativas comunitaria y nacional instan a mejorar el tratamiento del ganado, lo que redundaría en la calidad del producto
Buen trato,  mejor filete
TRANSPORTE. Un ganadero sube varias reses a un camión. La manipulación del ganado estará muy vigilada con las nuevas leyes. / P. NOSTI
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Desde el principio de los tiempos, la humanidad ha tenido carta blanca para establecer su dominio «sobre los ganados y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra». Otra cosa es el uso que se haga de ese dominio. En los últimos tiempos, los animales, ya sean salvajes, domésticos o de consumo, tienen -al menos en teoría- una consideración del hombre como nunca habían tenido. En el caso del ganado, este cambio se está dejando ver notablemente en la evolución de la normativa.

Dos leyes que están a punto de aparecer obligarán necesariamente a que cualquier persona que trate con las reses cambie de forma radical su comportamiento. Una es el reglamento de la Unión Europea relativo a la protección de los animales durante el transporte, que ya ha sido aprobado y entrará en vigor el 5 de enero de 2007. La otra es la Ley de Bienestar Animal que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) está elaborando actualmente, y de la cual existe ya un borrador del anteproyecto.

En ambas confluyen varios requisitos que pretenden dotar de un trato más humanitario a todos los animales. En el caso del ganado, la razón es doble. Por un lado, está la vocación de procurar el menor sufrimiento a las reses. Por otro, la producción, ya que está demostrado que la calidad tanto de la carne como de la leche son mayores si los animales tienen unos niveles de sufrimiento y de estrés más bajos.

La norma europea sobre transporte establece numerosas normas respecto a las instalaciones de carga y descarga, la manipulación de los animales o el tiempo de cada viaje.

Las instalaciones han de estar construidas de tal modo que sean seguras y eviten lesiones, con superficies no resbaladizas, que se puedan limpiar y desinfectar y con la iluminación suficiente.

Para manipular los animales no se pueden dar golpes, patadas, presiones en distintos lugares del cuerpo, levantar o arrastrar por la cabeza, el pelo, las orejas o el rabo, y también se prohíbe el uso de pinchos y se limita el uso de aparatos eléctricas. Asimismo, establece que los mercados han de disponer de amarres , y lugares para que el ganado abreve. El ganado nunca se atará por cuernos, argollas nasales ni con las patas juntas, prácticas que hasta hace bien poco eran muy habituales. El objetivo es evitar estrangulamiento o lesión.

Máximos temporales

En cuanto a los tiempos de viaje, se establece un máximo de ocho horas seguidas para bovinos, caprinos, ovinos, porcinos y équidos domésticos. Y con el transporte adecuado, se podrá ampliar a terneros, corderos, cabritos y potros no destetados a nueve horas más una hora de descanso y agua, y otras nueve horas a continuación. Y para bovinos, caprinos, ovinos, porcinos y équidos domésticos, catorce horas, más una de descanso y otras catorce a continuación.

En el caso de los terneros, sólo se permitirá viajar a aquellos animales de más de catorce días, salvo que vayan acompañados de la madre.

El director del mercado de ganado de Siero, José Luis Díaz, señaló que uno de los puntos más importantes de la nueva ley nacional que se prepara es la formación, y los mercados de ganado de toda España están trabajando en ello. El de Siero lleva haciendo cursos desde hace dos años, a transportistas y operadores, y este año lo dará al personal del propio recinto.

Esta formación es el camino para acabar con las prácticas crueles hacia los animales, mejorar su calidad de vida con un trato más humano y evitar a las reses un sufrimiento innecesario que no beneficia a nadie.



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