Josu Uribe aún no tiene decidido si aceptará la oferta que le presentó el Sporting hace ya tres semanas. El técnico gijonés pidió un nuevo plazo para dar una respuesta al ofrecimiento para sentarse en el banquillo de El Molinón. En principio, la espera será hasta el viernes, aunque en el club se tiene asumido que puede prolongarse hasta el lunes, al considerarse que tras el partido del sábado podría asegurarse la permanencia, detalle al que hizo referencia el técnico gijonés tras el encuentro celebrado ayer.
Josu Uribe, acompañado del intermediario Pedro Bravo, su representante, volvió a reunirse con Manuel Vega-Arango, Alfredo García Amado y Emilio de Dios, en uno de los salones del Parador Nacional del Molino Viejo. El encuentro, esta vez, duró unas dos horas. Ya por la tarde, el técnico emprendió viaje de regreso a Elche, por carretera, con su representante.
El Sporting no es la única opción de Uribe, quien hasta la pasada semana estaba más cerca del Cádiz. El gijonés mantiene ahora contactos con el Málaga y con el Polideportivo Ejido, clubes que pujan por incorporarlo con unas condiciones económicas mejores que las que le ofrece el club rojiblanco. En cualquier caso, el técnico gijonés puntualizó que «el Sporting es mi primera opción», mientras los ejidenses y los malaguistas deberán esperar la conclusión de los contactos.
Según Vega-Arango, lo único que falta es que «Uribe quiera entrenar al Sporting». El presidente rojiblanco expuso que «en las reuniones se habló de todo» y tiene «confianza en que acepte este ofrecimiento».
El dirigente rojiblanco considera «lógico que quiera pensarlo», por lo que aceptó un nuevo aplazamiento, que, a su vez, tuvo el visto bueno de José Fernández, principal accionista del Sporting y que estuvo informado puntualmente, vía telefónica, del desarrollo de las negociaciones en los dos últimos días. El ex presidente, que fue el primer contacto que tuvo Josu Uribe para incorporarse al Sporting, había dado un plazo la pasada semana hasta el lunes, pero, tras varios contactos, tanto con el entrenador como con Manuel Vega-Arango en las últimas horas, consideró lógico el aplazamiento en la contestación a la oferta.
El presidente matizó que las negociaciones se mantienen dentro de «un marco de elegancia», ya que el Sporting no entró en negociaciones para contratar otro entrenador mientras esté en contactos con Uribe. De todas formas, el cuadro técnico rojiblanco tiene en cartera a José Luis Mendilíbar y José Mel, quienes fueron tanteados a través de sus representantes. Ellos también saben que el gijonés es la primera opción para sentarse en el banquillo de El Molinón. En las últimas horas llegaron otros ofrecimientos, por lo que Mendilíbar y Mel no van a ser los únicos que se valoren.
El club volvió a presentarle a Josu Uribe una planificación de la próxima temporada, con las previsibles bajas y renovaciones, así como las incorporaciones que están en negociación.
El técnico gijonés expuso que «las dos partes estamos muy ilusionadas», si bien matizó que «no es una decisión fácil». Según argumentó, «el club se encuentra en una situación complicada y se marcha gente importante, por lo que hay que cubrir los puestos vacantes para hacer una plantilla ilusionante».
Josu Uribe expuso sobre el ofrecimiento del Sporting que se trata de «un tema personal, una decisión que debo hablar con mi mujer y tomarla en familia, porque Gijón es especial para mí». Por este motivo, su objetivo es «apretar un poco en la confección de la plantilla, para distribuir el dinero que hay con jugadores interesantes». Asimismo, subrayó que «tengo las mismas ganas de antes, pero hay que meditar la decisión». También hizo referencia a que «el equipo no está matemáticamente salvado», por lo que probablemente esperará a conocer el resultado del partido del sábado, como tiene asumido el consejo de administración.