Cuando la familia de Iago Liste creía que «la broma de mal gusto» había tocado su fin (el joven llevaba ya dos días ingresado en el Juan Canalejo, de La Coruña), «nos llamaron de facturación del Hospital Central para ver quién pagaba el ingreso de mi hermano», cuenta Elena Liste. Los padres del jugador de hockey «no daban crédito» de lo que le estaban preguntando. «Querían que dijéramos que había sido un accidente laboral o deportivo, así le pasaban la factura a la mutua. Si no, decían que nos la tenían que enviar a nosotros».