La credibilidad de Manolo Saiz ha quedado severamente dañada. Lamentablemente, la redada antidopaje ha derivado en un desmedido e injusto halo de desconfianza generalizada sobre el pelotón ciclista, que ha abandonado la categoría de héroe para transformarse en un villano. Sólo por cercanía, el equipo Liberty Seguros, del que el gijonés Dani Navarro es uno de sus miembros, aparece en el ojo del huracán.
-A usted le pilló la noticia en el Giro de Italia. ¿Cómo se tomaron las noticias que llegaban de España?
-Imagínese que al llegar al hotel le dicen que su equipo desaparece. Y, encima, al día siguiente, tiene que volver a salir a la carretera. No estábamos, sinceramente, para mucho. Como es lógico, de la cabeza, muy mal, lo cual hizo que los últimos días del Giro se nos hicieran muy pesados.
-Y que puso en peligro su futuro.
-Sí, al menos, inicialmente, porque, según tengo entendido, Manolo y Alexander Vinokúrov ya tienen un patrocinador que nos va a salvar los muebles. Se trata de una petrolera de Kazajistán.
-¿Entrará en el equipo de forma inmediata o el próximo año?
-En breve.
-De hecho, el conjunto estrenó ayer en la Euskal Bizikleta el nuevo maillot sólo con el nombre de Würth.
-Precisamente porque se está a la espera de colocar el logo del nuevo espónsor, del que desconozco su nombre. Lo único que sé es que trata de una petrolera.
-La mala imagen no será tan sencilla de eliminar...
-Está claro. Es algo que está ahí, que no se puede quitar de un día para otro, pero nosotros tenemos que seguir adelante.
-¿Han cundido los nervios entre los corredores en algún momento?
-Si le soy sincero, cuando acabábamos las etapas, estábamos hasta tranquilos. Nos decían que no nos preocupáramos, que todo se iba a arreglar, que seguiríamos hasta final de la temporada... Lo típico, aunque quizás se debiera a que estábamos en pleno Giro y no querían que tuviéramos más preocupaciones de las habituales.
-Los rumores sobre presuntos implicados, lamentablemente, no tienen límites.
-Ahora es una cuestión de tiempo, de esperar. Puede que salgan nombres de corredores de mi equipo o no. Cuando ocurra, ya se verá cómo está la plantilla, cómo va a seguir Manolo en el equipo... Porque, si sale inculpado, supongo que tendrá que marcharse.
-A usted se le ve tranquilo.
-Tranquilísimo. Nunca he ido a Madrid. Nuestro médico no es Eufemiano Fuentes, es Sergio Quiles. Por mi parte tengo la conciencia tranquila. Saldrán nombres, pero yo estoy tranquilo. Si el conjunto finalmente no continúa, buscaré otra cosa. Tendré sitio en algún otro lugar.
-Su próxima cita, la Dauphiné Libéré, aunque no estaba previsto así.
-Llegué el lunes y el segundo entrenador me llama y lo primero que dice es que descanse porque vuelvo a correr la próxima semana para aprovechar mi punto tras el Giro y ayudar al líder, Vinokúrov.