El Partido Popular de Ribadesella, grupo en el Gobierno municipal, ha propuesto el diseño de un plan de recuperación integral de hórreos y paneras para el pueblo de Cuevas del Agua con el fin de mejorar y potenciar su ya de por sí realzado encanto turístico.
En su afán por el desarrollo de una política de rehabilitación de todos los elementos pertenecientes a la arquitectura popular diseminada por el concejo, el concejal de Obras y Servicios anunció su intención de rescatar una idea que hace varios años presentó ante los vecinos. «Volveré a ponerlo sobre la mesa y, si veo interés por su parte, el Ayuntamiento les facilitará toda la gestión y tramitación ante la Consejería de Cultura», dijo Juan Manuel Blanco.
El concejal quiere que los vecinos aprovechen el «interesante» programa de ayudas que anualmente concede la consejería para la rehabilitación de ese tipo de elementos etnográficos que forman parte de la arquitectura popular asturiana. Cuevas del Agua es el núcleo rural del municipio con mayor número de hórreos. La propuesta pasa por recuperarlos todos, pero fundamentalmente aquellos que están situados en la travesía de la localidad.
Para sacar adelante su proyecto, Blanco quiere elaborar un plan específico que permita acentuar la singularidad orográfica de Cuevas, un pueblo al que sólo se accede a través de una gruta natural surcada por la carretera o a través de una pasarela peatonal sobre el río Sella desde la N-634. «Los hórreos junto a La Cuevona y el Sella constituirán un marco ideal para tan maravilloso enclave», confirmó el concejal.
Ahora espera contar con el consentimiento vecinal y el apoyo institucional del Principado. Por su parte, el Consistorio construirá una fuente y una pequeña área recreativa en esta localidad valoradas en 4.500 euros. El año pasado en el concejo llegaron a restaurarse seis hórreos y un molino hidráulico de titularidad particular cuyos propietarios se acogieron a la línea de ayudas individuales que concede la Consejería de Cultura.
Catálogo
El concejal animó a los vecinos a interesarse por este tipo de subvenciones «porque hay pueblos que cuentan con elementos etnográficos cargados de historia». La reciente elaboración del catálogo urbanístico que acompaña al Plan General de Ordenación Urbana del municipio puso en evidencia la enorme riqueza arquitectónica que atesoran los núcleos rurales de Ribadesella. «Un patrimonio que entre todos debemos recuperar», añadió.
El Ayuntamiento ha dado los primeros pasos y desde hace varios ejercicios mantiene una política de recuperación de enclaves arquitectónicos de interés popular. En esa línea y con una inversión de 30.000 euros ha sido recuperado el lavadero de Berbes, «que ahora sirve de plaza pública y lugar de encuentro». En la actualidad, con una inversión similar, se están rehabilitando el lavadero de Vega y una pequeña fuente anexa, situados muy cerca de las dunas de la playa. También en Vega, pero en el interior del pueblo, se piensa recuperar otra fuente muy frecuentada por la vecindad (18.000 euros). En cartera está prevista la restauración de la fuente de Cubera en Meluerda (4.000 euros) y la fuente de Sardalla (4.000 euros), además del lavadero situado en Omedina (9.000 euros), próximo a la N-634.
Los criterios utilizados por el equipo de Gobierno para seleccionar los elementos a recuperar vienen marcados por el inventario elaborado hace varios años por la Escuela Taller de El Carmen. «Seguimos esa pauta y buscamos siempre espacios concurridos a los que por costumbre tengan pensado acercarse los vecinos», sentenció Blanco.