El teniente fiscal de la Audiencia Nacional Jesús Santos no pedirá que se adopte ninguna medida cautelar para los cuatro dirigentes de Batasuna, entre ellos Arnaldo Otegi, que ayer prestaron declaración ante el juez Fernando Grande-Marlaska.
Según informaron fuentes jurídicas, así se desprende del hecho de que, al término de cada una de las declaraciones, el fiscal dijera que no veía necesaria la celebración de la vistilla prevista para la adopción de medidas cautelares, que no obstante tendrá lugar hoy, ya que ha sido solicitada por las acusaciones populares.
Tanto Otegi como los otros tres imputados citados para ayer (Jon Gorrotxategi, Rufino Etxebarria y Karmelo Landa) se negaron a declarar ante el juez. Los cuatro tendrán que volver hoy a la Audiencia para conocer la decisión que tome el magistrado después de interrogar a otros cuatro dirigentes abertzales (Juan Cruz Aldasoro, Pernando Barrena, Joseba Permach y Joseba Álvarez).
Pocos minutos antes de las seis de la tarde, el juez Grande-Marlaska se vio obligado a suspender durante media hora la declaración de los imputados debido a los gritos y los cánticos de un centenar de ultraderechistas concentrados en la calle.
El despacho del magistrado está en la segunda planta y da a la calle de Génova, justo enfrente de donde los manifestantes permanecían concentrados con banderas preconstitucionales y de la Falange.
La comparecencia de Arnaldo Otegi había sido solicitada por la Fiscalía en relación con el acto de presentación de la nueva Mesa Nacional de Batasuna, el pasado 24 de marzo, en un hotel de Pamplona, al considerar que contravino la suspensión de actividades de la formación ilegalizada decretada el pasado mes de enero.
El pasado viernes, el magistrado amplió a un delito de amenazas la imputación tras la presentación de la llamada «comisión negociadora» de la formación abertzale. En su auto Grande-Marlaska apuntaba que puede haber un delito de «amenazas terroristas al hacer depender explícitamente, más que implícitamente, el cese de la violencia, un temor racional en la sociedad, caso de sustraerse a la voluntad de quien materializa tales expresiones».
En las dos ocasiones anteriores en las que Otegi ha comparecido ante el juez Grande-Marlaska -el 25 de mayo de 2005 y el pasado 29 de marzo-, el portavoz de Batasuna ha acabado pasando unos días en prisión mientras su defensa reunía las fianzas que le impusieron, la primera de 400.000 euros y la segunda de 250.000 euros.