En una entrevista reciente le preguntaban a la mujer de Paul Auster, Siri Hustvedt, si el matrimonio tenía algún amigo que no fuera escritor. «Algunos», respondía la novelista de modo lacónico, y luego, como ejemplo, añadía que su hermana era arquitecto. El autor y Siri Hustvedt se conocieron hace más de veinte años, cuando él estaba escribiendo 'La invención de la soledad' y ella trabajaba en su tesis doctoral sobre Dickens. Las conversaciones del noviazgo debieron de ser raras, pero apasionantes. Auster venía ya preparado para este tipo de convivencia literaria, ya que su primera mujer, Lydia, descendía de los escritores Robert Gorham Davis y Hope Hale Davis. Su actual esposa es hija de un profesor universitario de literatura. La hija de ambos, que estuvo hace poco en Oviedo, Sophie, lee a Tólstoi y es una cantante de voz magnífica.