Si no la más grande, ella ha sido sin discusión la de la voz más potente; la 'prima donna' de las folclóricas. Rocío Jurado falleció en la madrugada ayer en su casa de Madrid horas después de entrar en un coma profundo, el enésimo episodio que golpeaba a su salud desde que hace aproximadamente dos años le fuera diagnosticado un cáncer de páncreas. «Ha dejado de respirar» y lo ha hecho «rodeada de su familia como ella quería», comunicó su hermano Amador Mohedano a las seis de la mañana, poco después de su fallecimiento, en las puertas del domicilio de la cantante en La Moraleja, plagada incluso a esas horas de periodistas.