La localidad de Besullo, en Cangas del Narcea, ha perdido a uno de sus grandes emblemas. Un incendio declarado en la madrugada de ayer arrasó por completo el inmueble conocido como la Casona, donde nació en 1903 el gran dramaturgo cangués Alejandro Casona. De ella, precisamente, toma su sobrenombre. Según los vecinos, el fuego tuvo su origen en una chimenea. La rápida actuación de los habitantes de este enclave evitó que el incendio acabara en una tragedia, ya que en el momento de declararse se encontraban en el interior del inmueble seis personas, entre las que se encontraban un matrimonio anciano y una mujer que sufre una incapacidad psíquica y que desde nacimiento vive postrada en una silla de ruedas.
El incendio comenzó alrededor de la una de la madrugada. Según los testigos, tuvo su origen en una chimenea que da a la fachada de unas paneras próximas. Alejandro Martínez y su hijo, Servando, fueron quienes dieron la voz de alarma. Recuerdan que vieron cómo del tejado de la Casona salían «unas enormes llamas» y corrieron a avisar a los inquilinos del edificio, que no se habían percatado de lo que estaba ocurriendo.
«Un milagro»
Sus avisos no fueron escuchados. Entonces decidieron derribar la puerta de entrada y pudieron sacar en brazos a Sabino Bueno, de 90 años, y su esposa, Pilar Fernández, de 87, que dormían en sus casas ajenos a lo que estaba ocurriendo. «Tenían el fuego sobre sus cabezas. Fue un milagro que pudieran salir con vida», explica Alejandro Martínez. Su hijo regresó al interior y logró rescatar a Luisa, que sufre una incapacidad psíquica.
El resto de inquilinos del edificio lograron escapar de las llamas por su propio pie. Cuando salían, el techo de sus dormitorio comenzó a desprenderse. Fuera, en el exterior, una treintena de vecinos les trataban de calmar. Sobre todo a Sabino, que intentó entrar de nuevo en su casa para «rescatar el dinero de la paga» que había cobrado el día anterior.
Pasadas las tres de la madrugada, y mientras los vecinos trataban de contener el fuego y evitar que las llamas pudieran afectar al resto de casas del pueblo, llegaban al lugar los bomberos con base en Tebongo (Cangas del Narcea) y Tineo. A primera hora de la mañana, habían logrado controlar el incendio.
500.000 euros
La Casona, o Casa de los siete balcones es propiedad de Ángel Cossío. A primera hora de la mañana acudió a Besullo para comprobar lo ocurrido. «Es desolador», comentaba. Según explicaba, las pérdidas ocasionadas por el incendio pueden ascender a 500.000 euros, ya que no sólo fue arrasado el edificio, sino todas las pertenencias y dinero que los inquilinos tenían en sus viviendas.
En la Casona residían tres familias, que han sido realojadas en las casas de algunos familiares en Besullo y Cangas del Narcea. La familia Cossío se reservaba la planta baja del inmueble, donde solían residir durante las vacaciones.
En la mañana de ayer, también visitó Besullo el alcalde de Cangas del Narcea, José Manuel Cuervo. Mientras observaba el «desolador» aspecto que presentaba la Casona, lamentó que el suceso haya acabado con «un símbolo de Besullo, Cangas y Asturias. Es una pérdida irreparable», dijo. Cuervo señaló que desde el Ayuntamiento, «y en la medida de que sus propietarios decidan la rehabilitación del edificio, nos ofrecemos a colaborar en todo lo posible».
La Casona fue construida en 1897 por Lorenzo Llano Flórez sobre un antiguo solar de su familia y conservaba dos escudos de los Flórez y de los Queipo de Llano.