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Domingo, 4 de junio de 2006
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Objetivo Sáhara
Un fotoperiodista gijonés captó hace dos semanas las imágenes que ponen de manifiesto la violación de derechos humanos del pueblo saharaui en El Aaiún
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ASEDIO. El Ejército marroquí, en Mattala, donde residen los saharauis de El Aaiún. / ALEJANDRO ZAPICO
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Las del gijonés Alejandro Zapico son las únicas imágenes captadas por un extranjero en las que se aprecian las consecuencias de la represión de las autoridades marroquíes contra el pueblo saharaui en El Aaiún, la capital administrativa del Sáhara Occidental. Hace dos semanas las fuerzas marroquíes cercaron durante cuatro días el barrio de Mattala, en el que se aglutina la población saharaui de El Aaiún, en un intento de evitar manifestaciones durante el tiempo que durara la primera visita que una delegación de la Alta Comisaría de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos realizaba a la zona en años.

No sin problemas, el fotoperiodista gijonés Alejando Zapico consiguió el lunes 15 de mayo llegar a El Aaiún. Lo hizo con el objetivo de su cámara -el mismo con el que ha retratado la forma de vida en los campos de refugiados o el muro que separa Marruecos y el Sáhara- preparado para plasmar «los disturbios que estaba seguro que se iban a producir, tanto por la presencia de la delegación de Naciones Unidas como por la proximidad del aniversario de la intifada saharaui que, de forma pacífica, se había iniciado en mayo del año anterior», explica Zapico.

La primera noche del asedio al barrio de Mattala, las fuerzas marroquíes cortaron el suministro de luz a la zona, asaltaron decenas de casas y cargaron contra decenas de saharauis. Hombre, mujeres y niños. Alejandro Zapico no pudo salir del hotel esa noche con su cámara de fotos. Las fuerzas de seguridad marroquíes se lo impidieron. También a José Manuel García y Agustín Medina, miembros de la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui que se encontraban en la zona como observadores.

Sólo al día siguiente, después de haber conseguido burlar la vigilancia a la que la Policía le sometió desde que puso un pie en El Aaiún y de salvar el cerco militar a Mattala, pudo entrar en algunas de las casas asaltadas. Allí fotografió a unos 25 saharauis que habían sido víctimas del ataque de las fuerzas marroquíes. Según le relataron los propios afectados, los heridos rondaban los 200. Con otros heridos y con uno de los líderes saharauis pudo entrevistarse ese mismo día en un lugar seguro, en el desierto.

«Estas fotos son un testimonio importante de la violación de derechos humanos del pueblo saharaui», resume. Según el testimonio de los saharauis, este tipo de cargas policiales se vienen produciendo «un día sí y otro también» desde hace un año. En cuanto dispuso del material que testimoniaba el último ataque contra el pueblo saharaui, Alejandro Zapico salió del país de inmediato. Corría el riesgo de que las autoridades marroquíes le requisaran los videos que había grabado y las tarjetas de memoria de su cámara.

Ahora, con parte de ese material montará una exposición que, a modo de trilogía, también mostrará su trabajo de los tres últimos años en los campos de refugiados de Argelia y los territorios del Sáhara Occidental atravesados por el muro levantado por Marruecos. El trabajo de Alejandro Zapico podrá verse probablemente en el marco de la Semana Negra, en el que desde hace cinco años forma parte del equipo que organiza el Encuentro Internacional de Fotoperiodismo.



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