Un brote de legionela detectado el pasado viernes en el II Ensanche de Pamplona, junto al casco viejo de la capital navarra, ha afectado hasta el momento a 61 personas, de las cuales 31 fueron ingresadas en diversos centros hospitalarios. Excepto una de las personas afectadas, una mujer de 69 años que permanece internada en la UCI del Hospital de Navarra, el resto de los pacientes hospitalizados evoluciona favorablemente, según confirmó ayer la consejera de Salud del Gobierno de Navarra, María Kutz. Según la responsable del Ejecutivo autonómico, el pasado viernes, cuando se detectó el brote, fueron revisadas 30 torres de refrigeración de la zona del Ensanche de Pamplona y se comprobó que sólo cuatro presentaban la bacteria.