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Domingo, 4 de junio de 2006
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OPINIÓN
AL AIRE
Ictiófagos
SIN que el rubor asome a mis mejillas, confesaré sin pudor que en la primera ocasión en la que me invitaron a asistir a la asociación donde se desarrolla la columna de hoy, me interesé por sus objetivos sociales:

-Formamos un grupo de ictiófagos- me comentó Fartón, el Epicuro de Gozón, su presidente honorario.

-¿No quiero tener nada que ver con la práctica de aberraciones sexuales!- protesté. Me aclaró que se trataba de una sociedad de comedores de peces constituida bajo el nombre de Peña La Raspa. Desde entonces soy un asiduo a las cuchipandas que en ella se organizan, como fue el caso de la última, en la que el grastrónomo Farturo Farias preparó un suculento menú a base sopa de 'llámpares', 'chopa' a la sidra y chipirones 'afogaos'. Estos últimos fueron precisamente los culpables de que Pixín el Rapero aprovechara el momento de mayor sopor de la larga sobremesa para interpretar un poema de Monchu el Liras transformado en rap. Titulado 'El pescador y el chipirón', reza tal que así:

«Rocoge afanoso la potera / y trae prendido en ella un chipirón. / Pequeño, casi invisible era, / más, ¿milagro!, del habla tenía el don: / 'Dame la libertad, no seas mamón, / mira que no te engaño, / y si ahora soy ruin, dentro de un año / seré un calamarón'.

»'¿Me prometes volver al caladero'?, / le preguntó el viejo pescador. / 'Sí, si es que antes no muero. / Lo juro por Neptuno y mi honor. / Si me dejas marchar, / en tu arte de pesca volveré a picar / en trescientos sesenta y cinco días... / Acaso no te fías?...

»'Sí, pero yo soy de los que vive al día, / y a sartén te condeno, que mi panza / no se llenó jamás con la esperanza'».

Las dos críticas más desabridas del recital partieron del 'playu' Nolo Vasllenar y de Sibila, la bruja de El Natahoyo:

-En vez de a los chipirones, había que afogate a ti, jodío.

-Vaticino que llegarás lejos...! y ojalá te quedes por allí!

Cuando en otro momento de la sobremesa algunos comensales manifestaron su preocupación por especies comestibles en peligro de extinción, comentó al respecto Acracio Barricaes:

-No hay nada que hacer mientres no se extingan los muchos merluzos que mangoneen en la cosa política.

Amén.



Vocento