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Domingo, 4 de junio de 2006
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OVIEDO
LISARDO HERNÁNDEZ CABEZA RESPONSABLE DE LA EMPRESA HERNÁNDEZ CABEZA HOTELES
«El hotel inteligente es imagen para Oviedo; no sólo va a serlo el Palacio de Calatrava»
Hernández Cabeza construye un establecimiento en colaboración con el CSIC que, anuncia, «estará en continua investigación»
«El hotel inteligente es imagen para Oviedo; no sólo va a serlo el Palacio de Calatrava»
ABOGADO. Estudió Derecho, pero es de vocación ingeniero. / M. R.
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DATOS BIOGRÁFICOS
Nacimiento: Lisardo Hernández Cabeza nació en Oviedo en 1970.

Estudios: se licenció en Derecho, pero lo que realmente le gusta es la ingeniería.

Empresa: en 1997 creó con su hermana, economista, la promotora Herca, que comenzó a funcionar en 1999. Entre sus trabajos está el edificio del número 7 de Silla del Rey, donde actualmente tiene sus oficinas.

Hotelería: posteriormente, ambos hermanos montaron la sociedad Hernández Cabeza Hoteles con la que construye el hotel inteligente de la calle de José Ramón Zaragoza.

Otras dedicaciones: Lisardo es también alférez de fragata.

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Lisardo Hernández-Cabeza estudió leyes, pero es un apasionado de la ingeniería. De tal pasión ha hecho casi un oficio. Con su hermana, economista, levanta el primer hotel inteligente de España, que estará en Oviedo, en la calle José Ramón Zaragoza. Será un edificio de vanguardia, repleto de adelantos tecnológicos desconocidos por la mayoría de sus futuros usuarios y que hará del hotel un proyecto pionero en creación y ahorro de energía. Además, dispondrá del sello del Centro Superior de Investigaciones Científicas. En la Unión Europea ya están interesados por el establecimiento, que abrirá el próximo año.

-¿Cómo surgió la idea de construir un hotel inteligente?

-El nombre del proyecto es Gemas (Gestión de Edificio Medioambientalmente Sostenible). Surgió porque nosotros, como empresa, queríamos un edificio automatizado. Creemos que si se ahorrara energía en las viviendas se cumpliría el protocolo de Kioto. Lo que hicimos fue buscar un socio investigador, y como en la Universidad de Oviedo no encontramos a nadie, nos fuimos al Consejo Superior de Investigación Científicas de Madrid, donde nos pusieron en contacto con Domingo Guinea, del Instituto Automático Industrial, que tiene una línea de investigación en este ámbito.

-¿Es frecuente que el CSIC colabore con empresas privadas?

-Es muy habitual, lo que no lo es tanto es que sea con pymes como la nuestra. En el Instituto de Automática está Talgo, Acerinox, FCC... grandes empresas. Las pequeñas y medianas no suelen hacer proyectos de investigación. No es muy habitual.

-¿Tiene cabida un hotel inteligente en Oviedo?

-La idea inicial era hacer un edificio de viviendas. El problema con el que nos encontramos es que, una vez vendidas, medir y controlar la energía que consumen iba ser difícil por el acceso a las mismas. Nos decidimos por un hotel.

-Innovador.

-Al final, va a ser un hotel igual que otro. Lo único que al ser una planta piloto y propia podemos medir y controlar todo cuando queramos, y si hay un prototipo de primera generación poder cambiarlo por uno de segunda. También pretendemos que el ocupante, a nivel didáctico, pueda saber qué energía y cuánta ha consumido durante su estancia. Es más secundario el tema hotel que el prioritario de ver cómo responde.

-Llevará paneles solares robotizados.

-La idea es coger un panel solar convencional y ponerle un robot de seguimiento solar. Será como un girasol: los paneles son estáticos y el robot, según la hora, el día y el mes, se orientará al sol. Probaremos este método en Oviedo, no sabemos qué problemas puede ocasionar a largo plazo, pero esperamos que ninguno. También habrá aerogeneradores para la energía eólica.

-Con todos estos adelantos, ¿el hotel podrá ser autosuficiente?

-Intentamos que así sea. También llevará energía geotérmica y captaremos energía del subsuelo. Hoy en día, no existe una energía renovable que te pueda, por ejemplo, calentar todo un edificio. Pero si coges la energía solar, térmica, la fotovoltaica, la eólica, la geotérmica, puedes conjugarlas y, a lo mejor, en verano, el edificio no consume absolutamente nada.

-Acaba de mantener una reunión en el CSIC. ¿Hay más novedades?

-Sí, el Instituto de Cerámica y Vidrio también colabora con el CSIC y estudiamos una vía de investigación de materiales porosos. Pretendemos que el edificio capte la energía que da el cuerpo humano: 36 grados. En cada reunión en Madrid -tenemos una cada quince días-, el hotel va evolucionando en cuanto a materiales y prototipos. Y, por eso, aunque esté en funcionamiento, podremos sustituir un aparato por otro más avanzado.

-Que el edificio genere energía será lo más importante.

-La generación de energía es tan importante como el ahorro. Si tú eres capaz de ahorrar energía se acabarán los apagones en el Levante, por ejemplo.

Atención al visitante

-¿Qué se encontrará el turista cuándo traspase la puerta de entrada?

-Estamos trabajando en el diseño del robot de cortesía, que dará la bienvenida. No queremos poner el típico robot de La Guerra de las galaxias. Entre la empresa y los investigadores estamos barajando varias ideas. Lo que sucede es que el tema de la robótica no está tan avanzado como el de la energía.

-¿Cuántas habitaciones tendrá?

-41 y un spa, un gimnasio, una sala de reuniones, un restaurante... las cosas convencionales. Eso sí, en el tema del restaurante queremos que un cocinero de primera línea asturiano colabore también con el CSIC.

-¿Pero en qué se traducirá esa colaboración?

-Esperamos que ese cocinero de primera línea se incorpore al proyecto y esté en contacto con el CSIC, que tiene centros, laboratorios, de nuevos alimentos. No obstante, hasta que no esté cerrado prefiero no avanzar más.

-El hecho de que el primer hotel inteligente del país esté aquí es una buena imagen para la ciudad.

-Claro que es una imagen para Oviedo, no sólo va a serlo el palacio de Calatrava. También es importante los puestos de trabajo que generará. Para qué me voy a pegar con nadie aquí si en Madrid y en otros lugares nos han ofrecido que vayamos allí.

-Volviendo al edificio, la limpieza también estará robotizada, al menos la de los cristales de la fachada.

-En vez de que alguien esté subido a 25 metros, que se puede caer, es mejor un robot. Dentro de las habitaciones, queremos que haya un interface para que interactúe la habitación contigo, que te mande mensajes y que puedas adaptar la temperatura. Después, a la larga, pensamos hacer una base de datos sobre las condiciones climáticas.

-Las condiciones de seguridad también serán de vanguardia.

-Estamos resolviendo todavía problemas. Para la apertura de puertas, el sistema de huella digital tiene el problema de que, cuando se pone muchas veces, se ensucia. El del iris, es incómodo. Intentamos que el sistema de seguridad biométrico te reconozca, pero con los mínimos incordios.

-¿Cuándo abrirá sus puertas?

-Cuando tengamos la licencia del Ayuntamiento. Vamos a solicitarla con tiempo teniendo en cuenta que la licencia de construcción no nos la dio la CUOTA, que pasó las competencias al Ayuntamiento.

-Independientemente de cuando les concedan la licencia, ¿qué previsiones manejan para la apertura?

-Sobre junio o julio del año que viene concluirán las obras.

-¿Qué le costará a un cliente alojarse en el hotel?

-Lo mismo que en otro. Incluso, lo que pretendemos es que si el edificio gasta menos energía redunde en el precio al cliente.

Cadena hotelera

-¿Por qué eligieron el enclave de la calle de José Ramón Zaragoza? ¿Por la cercanía al futuro Palacio de Congresos Princesa Letizia?

-Porque el edificio es nuestro.

-¿Qué superficie tiene?

-Más de 2.800 metros construidos.

-Cuando esté operativo, ¿lo ofrecerán a alguna cadena hotelera?

-No podemos darlo a explotación a ninguna. A una cadena le importa el negocio de la hostelería y no el control de la energía. Son concepciones diferentes. Está claro que a nosotros el hotel nos va a dar rendimientos para pagar lo que gastemos, pero una cadena hotelera no querrá cerrar unas habitaciones para cambiar, por ejemplo, unos módulos de control. El edificio va a estar en continua investigación. No obstante, pensamos que los hoteles tienen que ir por esta línea de ahorro.

-Los resultados a todos estos adelantos energéticos, ¿quieren extrapolarlos a edificios de viviendas?

-Sí, queremos aplicarlos a viviendas nuevas y en la que el comprador sepa de antemano cuánto gastará en ella. La construcción de hoteles y viviendas va a dar un parón. Cuando ya no se llegue al ritmo de las 500.000 viviendas nuevas, ¿qué haces? Hay una idea de que también se aplique a la rehabilitación. La pregunta es cómo podemos integrar estos sistemas sin hacer grandes obras.



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