Natividad Torres es de Soto de Ribera. Estudió Derecho, pero desde niña ha pintado y se ha querido dedicar profesionalmente a ello. Entre sus clases y sus cuadros invierte todo su tiempo. Expone en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo hasta el 11 de junio 20 cuadros bajo el título 'Galicia en sueños'.
-¿Cómo es la exposición?
-Todos los temas son sobre la música y la poesía gallega. Es una pintura un poco onírica, surrealista.
-Desde luego, es particular
-Este tipo de pintura no es lo que se ve y funciona. Lo que hoy se hace es más vanguardista o modernista. Puede que la mía choque porque no está en esa línea, no trata de adaptarse a lo que impera. Es una pintura de sentimientos. Es algo personal.
-¿También hay modas?
-Parece ser que sí. A mi me han propuesto pintar de una determinada manera para poder vender, pero yo no puedo. Hoy por hoy, el tipo de pintura que impera es de manchas y color, lo escueto, lo mínimo. Quizá yo soy muy rebuscada y también mi pintura. Pero no quiero ser crítica con los demás.
-¿Por qué eligió Galicia?
-No sabría decirte. De repente empecé y me di cuenta de lo que me fascina Galicia. Llevo muchos años veraneando allí, y me gusta mucho la tierra, la cultura y el paisaje. Rosalía de Castro siempre fue una poetisa muy importante para mi.
-¿Siempre usa la misma temática?
-A veces tengo temas en la cabeza y los pinto. Hay un cuadro que es sobre el maltrato a la mujer para el que me he ayudado de un poema de Rosalía. Hago cuadros sobre mujeres y también hay muchas lunas. A veces pinto en función de las cosas que se cruzan en mi vida.
-Estudió Derecho, pero pinta.
-Sí, nunca abandoné la pintura y cuando terminé decidí intentar dedicarme a esto.
-¿Y le va bien?
-No podría vivir de ello, pero no puedo ser egoísta ni injusta conmigo misma. Siempre la gente se sorprende con mi pintura, para bien o para mal. Eso es lo que yo quiero, que no pase indiferente.
-¿Vende las obras?
-Me han llevado mucho trabajo y, de momento, no puede ser.